Los ministros de economía de los países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), se reunirán este viernes para acordar una serie de medidas que permitan blindar a la región de la crisis económica que afecta a EEUU y a Europa, luego de que el bloque latinoamericano, sufriera los estragos de los últimos lunes negros de Wall Street, cuya caía supuso un duro golpe para las principales bolsas de la región.
Venezuela aguarda el impacto de la crisis pendiente de los precios del petróleo, los cuales corren el riesgo de tambalearse a causa de la inestabilidad de los mercados mundiales. Aún cuando el gobierno de Hugo Chávez ha buscado desvincularse de EEUU, el crudo venezolano todavía depende del destino de la potencia norteamericana y principal consumidor de petróleo en el mundo.
Ante la estabilización y la reducción de pérdidas de las bolsas europeas a media jornada, el parqué madrileño moderaba su caída y alcanzaba la cota de los 8.364,2 puntos (llegó a los 8.100) en una jornada muy volátil a la espera de la Reunión que la Reserva Federal de Estados Unidos mantendrá esta tarde.
Un nuevo "lunes negro" en el Wall Street comienza a diseminar los peores augurios hacia a otro colapso financiero como el de 2008. La caída de la bolsa estadounidense contagió a las del resto del mundo, especialmente a las de América Latina que este lunes volvió a cerrar en números rojos.
España no es como Grecia. Ahora es Francia la que dice no ser como España. Pero sólo la posibilidad de que lo sea ha sido suficiente para hundir las cotizaciones de los bancos y llevar al Ibex a su mayor caída desde septiembre de 2002.
La decadencia económica y política de América, tras la pérdida de credibilidad como deudor y el ataque demoledor en Afganistán, no estriba, al menos por el momento, en una crisis estructural, sino en la pésima gestión y en la falta de liderazgo del presidente Obama.
Es nueve de agosto de 2007. España está en la “Champions League” de la economía. Nuestro país se preocupa por si el matrimonio homosexual debe o no aprobarse. Y una noticia que el lector dejó pasar de largo mostraba el detonante de la crisis de las hipotecas “subprime”. Hace cuatro años de ello y parece, ahora, que la crisis vaya a durar tanto como la amortización de una hipoteca.