El piloto británico ha atacado a su deporte, asegurando que es "de blancos". Y ha alzado la voz contra el asesinato policial de George Floyd en Estados Unidos.
Los equipos han votado la suspensión del Gran Premio de Australia, tras el positivo de un miembro de McLaren. El organismo barajó la disputa a puerta cerrada, generando la indignación de los más de 2.000 trabajadores desplazados al circuito Albert Park.