Los tres partidos secesionistas aprueban varias resoluciones llamando a la desobediencia, exigiendo la retirada de la Guardia Civil de Cataluña y el cese de la delegada del Gobierno.
Con ERC y JxCat a la gresca por la respuesta ante la sentencia del Supremo, la tradicional celebración independentista se antoja más crispada que nunca.