34.000 piezas, en paradero desconocido
La pintura artística es una de esas disciplinas que se deja querer no sólo por los museos, que la protegen, la exponen y la explotan, ni por los turistas, que la admiran, sino por los ladrones, que la roban. “Los niños del carretón” de Goya, “La Madonna del huso” de Da Vinci o “El grito” de Munch, fueron sustraídos de las paredes de los museos donde descansaban. Pero, ¿qué lienzos no han corrido la misma suerte?