El mundo árabe, expectante
La revuelta en Egipto está poniendo los pelos de punta a Occidente. Lo que fue una hoguera en Túnez se puede convertir en un volcán en el país de los faraones. El mundo árabe observa las protestas en El Cairo con expectación : los regímenes con miedo, y la población con entusiasmo. En pocas horas los manifestantes egipcios han pasado de las reivindicaciones socio-económicas y laborales, a las políticas. Salieron a las calles protestando contra la carestía y al volver a sus casas ya pedían la dimisión del general Hosni Mubarak que ha gobernado el país con mano de hierro desde hace tres decenios.