En 1974, el famoso físico británico Stephen Hawking planteó que, debido a efectos cuánticos, los agujeros negros no pueden ser totalmente negros, sino que deben emitir un tipo de radiación, ahora conocida como radiación de Hawking. Esta se produce en una frontera del espacio-tiempo, conocida como horizonte de sucesos, y es tan pequeña que hasta ahora no ha podido ser observada en un agujero negro astrofísico real.
Un joven físico español, Miquel Piñol, adelantó en 2004 y en 2010 la teoría que ahora Stephen Hawking acaba de publicar sobre los agujeros negros: que éstos no existen como tal.
El profesor Stephen Hawking, uno de los físicos más importantes del mundo, ha sido hospitalizado, según un comunicado de la Universidad de Cambridge. Con 67 años, está en silla de ruedas y casi completamente paralizado por una enfermedad degenerativa.
La revista Nature se hace eco esta semana de un estudio publicado por Stephen Hawking en el que afirma que los agujeros negros no existen al menos en la forma en que los imaginamos, lo que se suma a una teoría más del científico sobre este fenómeno finito del espacio.
Una niña de dos años británica ha obtenido en un test de inteligencia un cociente intelectual de 160, el mismo del científico Stephen Hawking o Bill Gates. Varios medios británicos se hacen eco de una noticia que no ha pasado desapercibida por lo inaudito del asunto.