El dramaturgo y director de escena Pedro Álvarez-Ossorio recrea la figura de Queipo de Llano en un espectáculo que va más allá del “teatro documento”, al infundirle ecos shakesperianos que le otorgan una mayor dimensión.
El espacio alternativo de Réplika continúa desarrollando su estilo propio de hacer teatro, al ofrecernos una versión actualizada de la genial tragicomedia del dramaturgo polaco Slawomir Mrozek.
Tomaz Pandur aborda el reto de trasvasar la famosa película de Luchino Visconti a la escena, con una magistral exploración de los efectos del odio, en un montaje donde una sobresaliente Belén Rueda sigue creciendo como actriz.