El diestro valenciano Enrique Ponce tiró de temple y experiencia para llevarse la única oreja concedida en la octava corrida de la feria de Sevilla, en la que, en presencia del Rey Juan Carlos, se lidió una corrida de tanta calidad como poca fuerza de la divisa de Juan Pedro Domecq.
Enorme el toreo impartido en esta tarde por David Mora, faena redonda, completa y rotunda. Urdiales apenas tuvo opciones y Roca Rey volvió a demostrar que ha venido a quedarse.