De su taller han salido obras para toda Andalucía y buena parte de España
Desde que en 1910 Victoria Caro comenzara a bordar en su casa, cuatro generaciones han tomado el relevo en el bastidor. Carla será la próxima en heredar la tradición de manos de su padre, José Manuel, que se jubilará dentro de poco y dejará en manos de esta joven licenciada en Bellas Artes y restauradora de tejidos una aguja con un siglo de Historia.