Análisis
Desde que ganó el referéndum para la enmienda constitucional que le otorga el derecho a postularse indefinidamente como candidato presidencial, el mandatario venezolano, Hugo Chávez, ha tomado impulso para acelerar su proyecto revolucionario, en donde tanto las empresas privadas como los líderes de la oposición, e incluso el propio Barack Obama, han sido objeto de un delirio que no da indicios de querer tomarse una tregua.