Tanto la centolla como el buey de mar tienen, en vascuence, el nombre de txangurro (léase changurro). Sucede que en el resto de España se llama changurro no al animal, sino a un plato elaborado con su contenido, que se sirve en su caparazón una vez pasado por el horno.
Los excedentes del sector alimentación se han disparado un 150 por ciento tras las Navidades, sobre todo en productos como el jamón Ibérico, pescados, mariscos, turrones y dulces, según ha informado la firma especializada en liquidación directa de excedentes alimentarios desde fabricantes hasta hostelería byeFood.
El Diccionario de la Lengua Española nos informa de que un salpicón es un "guiso de carne, pescado o marisco desmenuzado, con pimienta, sal, aceite, vinagre y cebolla", aunque matiza que, en los casos de Uruguay y Argentina, se trata de un plato de carne, no de pescado o marisco.