El pasado viernes 22 de noviembre acudí a la sede del banco Santander España para presidir el I Encuentro Visión Global de la Alimentación en el S. XXI, que organizó la Asociación de Amigos de la Real Academia de Gastronomía, en colaboración con sus Empresas Protectoras: Asisa, El Corte Inglés, Iberia, Ogilvy & Mather, OHL, Repsol, Santander, Telefónica y la Universidad Alfonso X El Sabio.
El pasado viernes 22 de noviembre acudí a la sede del banco Santander España para presidir el I Encuentro Visión Global de la Alimentación en el S. XXI, que organizó la Asociación de Amigos de la Real Academia de Gastronomía, en colaboración con sus Empresas Protectoras: Asisa, El Corte Inglés, Iberia, Ogilvy & Mather, OHL, Repsol, Santander, Telefónica y la Universidad Alfonso X El Sabio.
El objetivo, reunir a algunos expertos del mundo de la alimentación y analizar conjuntamente la trascendencia de la alimentación en los principales sectores de la sociedad actual.
Inauguramos el acto Enrique García Candelas, director general de Banco Santander y yo, en calidad de presidente de Honor de la Asociación de Amigos de la Real Academia de Gastronomía, destacando la importancia de la gastronomía en el crecimiento del turismo y la importante labor de las escuelas para enseñar en temas de conocimiento alimentario.
A mi lado estaba sentada Marta Garaulet, catedrática de Fisiología de la Universidad de Murcia, doctora en Farmacia y profesora de Cronobiología en la Universidad de Harvard, que destacó la importancia los alimentos –en especial de los que forman la Dieta Mediterránea– y de mantener un horario estable y ordenado de comidas para gozar de una buena salud. Este tema también lo apoyó Agustín Mocoroa, director corporativo de Salud y Prevención de Riesgos Laborales del Grupo Santander, quien relacionó el mundo de la empresa y la salud, diciendo que ésta última es un valor corporativo más cuando sus trabajadores están sanos y bien alimentados.
Pie de foto: 1ª fila, de izq. a dcha., Leandro Plaza Celemín, Marta Garaulet, Sofía Garaizabal, Alfonso Cortina, Enrique García Candelas, Rafael Ansón, Francisco Ivorra, Luis García Linares, Marta Blanco, Agustín Mocoroa; 2ª fila, de izq. a dcha., Gregorio Varela, Juan Luis Riesgo, Carlos Municio, Manuel Hermógenes, Jorge Moreno, Jesús Núñez, Dimitris Bountolos y Diego Copado.En representación del mundo gastronómico propiamente dicho, Paco Roncero asumió la ponencia “la evolución de la cocina española”, en la que dio las claves del progreso de la cocina española hasta los primeros puestos de la escala mundial, unas palabras que reflejaron perfectamente su brillante trayectoria como gran embajador de la cocina española de vanguardia y de la Marca España en todo el mundo. A su juicio, “conocer otras culturas gastronómicas, compartir los conocimientos con los compañeros de profesión, integrar en las recetas productos foráneos e investigar partiendo de la creatividad y la innovación”, es fundamental para quien dedica su vida a la cocina.
De economía habló Fernando Burgaz, director general de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, quién explicó que el sector agroalimentario genera 1,8 millones de puestos de trabajo a nivel nacional.
En esta línea, Marta Blanco Quesada, directora de Turespaña, se refirió al éxito del binomio gastronomía-turismo si tenemos en cuenta que 54,3 millones de personas han visitado nuestro país este año con motivación gastronómica.
Influencia de la gastronomía en el cambio social español Julio Iglesias de Ussel, catedrático de Sociología y exsecretario de Estado de Educación, nos recordó que la cocina identifica y diferencia a los miembros de una comunidad y ha sido siempre el pilar de unión y transmisión de valores de la familia y la sociedad española.
Aunque no pudo asistir, el doctor Valentín Fuster, director general del CNIC de Madrid, director médico y director del Instituto Cardiovascular del Hospital Monte Sinaí de Nueva York y presidente de la Fundación SHE, intervino con una ponencia diferida y profundizó en la necesidad de transmitir a los niños unos hábitos de vida saludable.
Me parece que es sumamente importante incorporar la alimentación al sistema educativo y no solo fomentarlo a través de la familia. Que la gente coma saludable, sepa qué alimentos compra y se preste a comer en compañía es fundamental para trazar los horizontes de la nutrición y su repercusión en la salud, la cultura, las relaciones sociales, la economía, el turismo y por supuesto, en la gastronomía.