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Caminar evita enfermedades

El ejercicio físico intenso evita más infartos que una dieta pobre en grasas

lunes 21 de julio de 2008, 18:54h
Al parecer, a los científicos siempre les ha intrigado el singular caso de la tribu africana de los masai: a pesar de su dieta rica en grasas animales y pobre en hidratos de carbono (pan, cereales, pasta), la prevalencia de enfermedades cardiovasculares entre su población se encuentra entre las menores del mundo. Ahora, un estudio realizado por el Karolinska Institutet de Suecia demuestra que su secreto está en la actividad física, que en el caso de los masai consiste básicamente en larguísimas caminatas, precisamente uno de los ejercicios más recomendados por los especialistas, que insisten en las bondades del esfuerzo físico moderado pero regular.

La ingesta de grasas animales saturadas -presentes en la carne y leche de vacuno sobre la que se asienta la dieta masai- conlleva un incremento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares que es evidente en europeos y norteamericanos. De ahí que muchos investigadores se preguntasen cómo era posible que este tipo de dolencias, que pueden llevar a la muerte por sorpresa tras un infarto, sean tan poco frecuentes en los masai, legendario pueblo nómada de Kenia y Tanzania, famoso por sus rebaños de bueyes, su peculiar indumentaria de túnicas granates, sus bailes tribales a base de saltos, su alta estatura media y sus cacerías de leones.

Desde hace casi cuatro décadas se ha especulado con la posibilidad de que los masai cuentan con una especie de “escudo genético” frente a graves enfermedades cardiovasculares que pueden llevar al infarto y que son una verdadera plaga en los países más industrializados. La referida investigación sueca, liderada por Julia Mbalilaki en colaboración con investigadores de Noruega y Tanzania, indica que la explicación se encuentra más bien en la intensa actividad física que caracteriza la vida de los masai. Los resultados del informe se publican en la revista “British Journal of Sports Medicine” y se pueden consultar aquí. (bjsm.bmj.com)

Los resultados se basan en las investigaciones sobre estilo de vida, la dieta y los factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares realizadas en 985 hombres y mujeres de mediana edad procedentes de Tanzania, de los que 130 eran masai y el resto, campesinos y residentes en grandes ciudades de la etnia bantú. Estudios precedentes muestran que la dieta de los masai es mucho más rica en grasa animal que la de campesinos y residentes en núcleos urbanos. Sin embargo, los masai presentaban el menor índice de riesgo de enfermedades cardiovasculares, merced a su menor peso corporal, un contorno de abdomen más reducido y una presión sanguínea más baja, así como un nivel más saludable de lípidos en sangre.

Los masai queman unas 2.500 kilocalorías diarias extras, en comparación con las 1.500 de los campesinos y unas escasas 890 de los habitantes de las ciudades. La mayoría de los occidentales necesitarían caminar unos veinte kilómetros al día para alcanzar un nivel de consumo de energía equivalente al de los masai. Concluyen, igualmente, que la protección aparentemente innata contra las enfermedades cardiovasculares que les caracteriza se debe a su alto índice de actividad física y no a un factor genético como se había sugerido.

“Es la primera vez que se estudian y determinan los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares en los masai. Teniendo en cuenta que tienen un alto índice de actividad física, no resulta raro que su contorno de abdomen sea tan reducido y su nivel de grasa en sangre sea óptimo, pese a la gran cantidad de grasas animales que presenta su dieta”, asegura Julia Mbalilaki. Estudios similares realizados sobre inuits canadienses arrojaron resultados contradictorios con los nuevos hallazgos: a pesar de su alto gasto calórico, su dieta rica en grasas –reno, foca- les predispone a sufrir arteriosclerosis e infarto de miocardio. Pero un reciente estudio pone el dedo sobre la llaga: las anteriores investigaciones no tuvieron en cuenta el alto grado de tabaquismo y de consumo de alcohol de éstos, dos factores que influyen mucho en las enfermedades del corazón y que no están presentes en los masai.