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Crónica gastronómica

Alepo, en Siria, capital gastronómica del Mediterráneo oriental

martes 19 de octubre de 2010, 10:45h
Con la creación de la Unión para el Mediterráneo, por iniciativa de Francia el año pasado, los países del Mediterráneo Oriental se incorporan, paulatinamente, a una estructura de la que forman parte la totalidad de los 27 países de la Unión Europea. En ese marco, todos los países tienen el máximo interés en buscar puntos de conexión, objetivos y proyectos en los que la Unión para el Mediterráneo pueda apoyar fundamentalmente a los países que más lo necesitan, es decir, a los del Mediterráneo Oriental.

Teniendo en cuenta el auge que ha adquirido en Europa, con el liderazgo de España, el turismo gastronómico, los países del Mediterráneo Oriental quieren participar también en ese ambicioso proyecto de conseguir que la gastronomía se convierta en elemento fundamental de la oferta turística y la aportación de la actividad turística en cada uno de los países.
Fuente de la civilización

Los estados del Mediterráneo Oriental, desde Turquía hasta el Magreb, presentan una oferta histórica y cultural difícilmente superable. La civilización comienza fundamentalmente en esos países, a través de los cuales llegaban las caravanas desde Oriente y en algunos de ellos, como Egipto, floreció un desarrollo cultural verdaderamente excepcional.

En todo caso, en el tema concreto de la gastronomía, los primeros lugares donde se elaboró una cocina refinada, junto con China, estaban situados precisamente en el Mediterráneo Oriental. Además, todos y cada uno de los países cuentan con una materia prima diferente, importante y de máxima calidad. Y todos ellos participan, sin duda, de la que se considera como la dieta más saludable del mundo, la Dieta Mediterránea. Y eso que en los países musulmanes falta el vino, que es, sin duda, uno de los tres soportes básicos de la Dieta Mediterránea, junto al olivo y el trigo. También es verdad que comen menos pescado del que podrían pero, en cambio, incorporan a la dieta muchas más verduras y frutas que nosotros.

Academia Siria de Gastronomía
En todo caso, el otro día tuve la oportunidad de mantener una reunión con el presidente y el secretario general de la Academia Siria de Gastronomía, Georges Husni y Pierre Antaki, respectivamente, y con el alcalde de Alepo, Tamer al-Hajjeih. Cabe recordar que, sin duda, Alepo es la ciudad interrumpidamente habitada más antigua del mundo. Damasco sería la capital habitada más antigua, pero Alepo es la ciudad, porque la presencia humana en ella es anterior.

En esa reunión, se puso de relieve el hecho histórico del protagonismo que siempre ha tenido Alepo en la gastronomía de toda la zona y su proyección actual para convertir la oferta gastronómica en uno de los principales atractivos de la ciudad que pretende convertirse con el tiempo en capital gastronómica del Mediterráneo Oriental y ser así, de alguna manera, líder de los países de la región en la recién creada Unión para el Mediterráneo.

Restaurantes de calidad
En Alepo se come bien, sobre todo en las casas pero, poco a poco, empieza a haber restaurantes de calidad. Concretamente, en el famoso Club, en este caso en las instalaciones de verano, hicimos una comida excepcional por dos razones. Ante todo porque, contrariamente a la tradición árabe, quizás sea la primera vez que, en lugar de colocar todos los platos encima de la mesa de una vez los fueron sirviendo de uno en uno. Esperemos que cunda el ejemplo. En segundo lugar, por la calidad de los diferentes platos creados por un excelente jefe de cocina.

Entre otras cosas, tomamos una ensalada de Armenia y otra de corazón de lechuga. Después un estupendo queso Grillé y un rulo de queso con verduras; un “steak tartar” batido distinto del habitual; un asado de garbanzos excepcional y las siempre estupendas berenjenas rellenas; una crema de yogourt con tomate y cebolla; la mortadela siria (que no tiene nada que ver con la italiana); otro plato perfecto, la ensalada de aceitunas; y un fantástico postre. Una verdadera apoteosis de la mejor cocina siria.