Mohamed Salah derribó de penalti la resistencia de un Atlético que levantó un 0-2 adverso en la primera parte, se vio con diez por la expulsión de Antoine Griezmann por juego peligroso y solo dobló la rodilla con el penalti transformado por el egipcio, que asienta al Liverpool como líder del grupo B.
La idea madrileña nubló y golpeó al líder de la Premier. El fluir del fútbol inglés no levantaría el vuelo y se impondría la receta del 'Cholo', esa con la que se rozó la gloria en esta competición dos veces en este siglo. Tras esta catarsis rojiblanca, Anfield decidirá. Por Diego García. Estadio Metropolitano