crítica de cine
Cuando Valerie Plame, personaje real a quien en la cinta da vida Naomi Watts, vio su nombre en el periódico una mañana que tendría que haber sido como cualquier otra, supo enseguida que su exitosa carrera como agente encubierta de la CIA había terminado. Durante 20 años había ocultado a todos, excepto a su marido y a sus padres, la verdadera naturaleza de su trabajo y, de repente, pasó a estar en boca de todos y, lo que es peor, fuera de la Agencia y poniendo en peligro la vida de aquellos a los que había prometido sacar de Irak a cambio de informaciones acerca del programa de armas de destrucción masiva del que se acusaba a Sadam Hussein.