proliferan los talleres de escritura
Saber escribir no es fácil, pero tampoco imposible. Redactar una novela, un cuento o una poesía ha dejado de ser monopolio de los tocados por la barita del talento innato. Lo saben los talleres de escritura creativa que comienzan a andar en un país al que todavía le superan ciertos tópicos literarios. Con su puesta en marcha de cursos dirigidos a todos los públicos, ha llegado el momento de “democratizar” la literatura.