crítica
Cuando se estrenó "Más allá de la duda" del mismo título en 1956, la pareja formada por el periodista que quería apuntarse una gran exclusiva destapando los chanchullos absolutamente inmorales y, por supuesto, ilegales, que utilizaba el fiscal del distrito para ganar todos los juicios, y su novia, una joven ayudante del corrupto fiscal, estaba interpretada por Dana Andrews y Joan Fontaine y era, sin duda, la verdadera protagonista de una de esas historias clásicas en blanco y negro del cine negro norteamericano de los años 50 que tanta huella dejaron en la historia del cine.