Por culpa de una Ley
Una legislación que está por debatirse próximamente dentro del Congreso brasileño provoca la urticaria de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA). La Ley General del Mundial que impulsa el Gobierno de Dilma Rousseff, ha tensado las relaciones entre la millonaria entidad deportiva con el pentacampeón, al punto de que el presidente de la organización, Joseph Blatter, no descarta la posibilidad de mudar a otra sede la Copa del Mundo de 2014.