El delantero francés se bastó para amortizar la fragilidad de la zaga azulgrana. Anotó un triplete y fuerza a los catalanes a firmar una gesta en París. Messi nunca se desperezó. Por M. Jones
El PSG entró dominador, rematando al larguero y reclamando dos penaltis. Pero a partir del minuto 20 acusarían la lesión de Mbappè y los ingleses controlaron con jerarquía su acceso a la pelea por el título. Por M. Jones