CRÓNICA RELIGIOSA
Hoy, más que nunca, todos tenemos que arrimar el hombro. En este momento de crisis global, donde unos pocos son más ricos y todos los demás somos más pobres, tenemos la obligación de ayudar al que nada tiene. El ejemplo, como casi siempre, lo están dando instituciones ligadas a la Iglesia Católica y voluntarios que son capaces de buscar tiempo donde no lo hay para ayudar, pues esta semana hemos sabido que ha aumentado en España el voluntariado, nada más y nada menos, que en un veinte por ciento.