Reincidiendo en el mismo error, con la tercera derrota de local ante un rival de otras batallas en LaLiga Santander como el Levante, tras lo vivido ante Cádiz y Alavés, el Real Madrid renunció a la competición doméstica remontado, sin capacidad de respuesta y condicionado por una temprana expulsión de Militao.
Modric y Kroos pintaron un mandato merengue soberbio en el primer acto. El compromiso y la calidad del colectivo merengue entremezclaron para sentenciar al descanso. El Alavés defendería su honra con sudor y sin tino. Por Diego García
Zidane acabó jugando con los titulares para tratar de evitar la debacle. El meta local sólo concedió un gol a balón parado, de Militao, y condujo el envite a la prórroga. En el tiempo extra, y en inferioridad numérica, el conjunto de Segunda B anotaría el tanto definitivo.