El pisto
Dejando aparte a quienes son vegetarianos por gusto o a la fuerza, la afición a las verduras, el que a uno le gusten las verduras, es cosa de adultos; a los niños, ya se sabe, les fastidia la insistencia de los mayores en la necesidad de comer verduras para crecer fuertes: no se lo creen, y aunque se lo creyeran les seguirían sin gustar las acelgas.