comida sana
Pese a que la sociedad occidental, una de cuyas enfermedades globales es lo que podríamos llamar "gastrocondría", la haya entronizado como poco menos que una panacea universal, la ensalada de lechuga dista mucho de ser el ideal gastronómico de nadie que tenga un mínimo paladar ni parece que pueda constituirse en un objeto de deseo para un gourmet. Pero enciende uno la televisión y, en cuanto en un espacio comercial aparece la expresión "vida sana", ya se sabe: aparecerá una bella joven vestida en ropa de hacer gimnasia o footing que, inevitablemente, acabará bebiendo agua mineral -por cierto, sin pasar por el vaso- en una imagen en la que podrá verse, en algún momento, una ensalada de lechuga. Ya lo saben: coman lechuga si quieren estar sanos.