Bakivev
El mandatario derrocado confirmó que no controla la situación en el país, aunque tiene "determinada influencia" en el sur, y negó que él haya ordenado abrir fuego contra los manifestantes, que "fueron los primeros en disparar" contra la sede del Gobierno en Biskek. La nueva líder kirguís, Rosa Otunbáyeva, aseguró la víspera que el Gobierno provisional garantiza la seguridad de Bakíev, reconoce su inmunidad y le permitiría abandonar el país, pero sólo en caso de que renuncie al cargo, "único tema" del posible diálogo con él.