"El bosque rentable no arde", según afirma Carlos del Amo, decano del Colegio de Ingeniero de Montes. La incidencia de los incendios podría mejorarse si lo hace su gestión, y ésta es más eficaz cuando el monte se somete a una explotación económica. El problema es que muchos no son ya rentables.
Atenas amaneció este martes con las cenizas de los incendios de los cuatro últimos días, que consumieron más de 20.000 hectáreas de bosques, mientras siguen sin control un foco en la isla de Eubea y otro en la cumbre del monte Kitharonas, al oeste de Atenas.
Científicos españoles trabajan en un método para la prevención o detección precoz de incendios en los bosques. Consiste en un sistema de sensores semejantes a pequeñas estaciones meteorológicas que repartidos por el área a proteger, a una distancia de entre 30 y 200 metros, localizarán el fuego en el mismo momento de producirse.