La central nuclear de Garoña inició este lunes la que puede ser su última parada al quedar desenganchada de la red eléctrica al no ser viable si se impone la tasa que tramita estos días el Parlamento y que supondría el pago anual de 153 millones de euros.
Las compañías de energía nuclear Entergy Nuclear y PSEG Power, que operan en el área de Nueva York, informaron hoy de que han cerrado parcialmente sus plantas tras el paso de "Sandy".