Este lunes arrancó oficialmente el Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, bajo el fantasma del fallecido, Hugo Chávez, al filo de la peor crisis política y económica que sufre el país suramericano.
Ahora que la situación de Grecia se ha colado por el sumidero de las redacciones, se puede decir que nuestro país es como el vecino mediterráneo. Un país que sólo se toma en serio mantenerse en el error de dilapidar su menguante riqueza.
AENA no tendrá que afrontar la responsabilidad patrimonial por el cierre del espacio aéreo que se produjo en el puente de la Constitución de 2010 a causa de una huelga de controladores.
Agentes de la Policía Nacional han evitado este viernes el 'escrache' convocado por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) frente a la vivienda del ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, en el barrio de Argüelles de Madrid.
El Instituto Nacional de Estadística nos ha dado la fotografía de la situación de las viviendas en España al término de 2011. El resultado es muy interesante.
La conclusión de la sesión de control al Gobierno de este miércoles no dista de la de anteriores: el Ejecutivo asegura que no cambiará el rumbo económico y la oposición pinta un final de legislatura “con menos empleo y menos derechos”. Rajoy se ha comprometido a “dar la vuelta” a las previsiones y el PSOE le ha criticado actuar “al dictado” de Merkel en lo económico, de la banca en los desahucios y de los obispos en derechos civiles.
Nos espera una guerra. No una guerra económica, sino una guerra entre ejércitos, con armas de destrucción y de muerte. Eso es lo que piensan no uno ni dos, sino varios economistas.