En un nuevo informe, la relatora de Naciones Unidas responsabiliza a Mohamed bin Salman y Arabia Saudí del macabro crimen y pide aumentar las sanciones contra ellos.
Un grupo armado kurdo asume el ataque en Estambul; en El Cairo aún no se ha reivindicado; y en Mogadiscio ha sido obra de la milicia islamista Al Shabab.