Le clos lucé
Tras un largo viaje a lomos de un borriquito, el anciano Leonardo da Vinci llegó a la ciudad real de Amboise, en las orillas del Loira. Invitado, recibido y acogido por el rey de Francia, Francisco I, con el que tuvo una relación casi filial, el genio toscano fue instalado en el Clos Lucé, el castillo en el que pasaría los tres últimos años de su vida.