Y digo YO
Pues bien, esta vigilancia personal, este control de movimientos y este registro de conversaciones en el ámbito privado al amparo de la seguridad del Estado tienen su equivalencia en la supervisión de movimientos económicos, cuentas, declaraciones del IRPF o el pago de impuestos varios a favor de una eficiente lucha contra el fraude. Es decir, lo que hacía Rubalcaba entonces se parece mucho a lo que hace ahora el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, incluido el tono amenazante en gran parte de su discurso.