La actuación de la estrella de Ohio, el brillo e intimidación de Anthony Davis, la defensa angelina y las lesiones de Dragic y Adebayo se mezclaron para desembocar en el 17º título de la dinastía californiana.
Descomunal rendimiento de la estrella de los Heat y de LeBron James. La mayor concentración de los de Florida y el horrible tiro de Green en la última posesión recortan distancias.
Ambos jugadores han convencido al resto de lo necesario de completar los playoffs, aunque tengan que aparcar el golpe de efecto contra el racismo y la brutalidad policial.