EL CHIVATO
El PIB es masculino… Claramente masculino. Lo dijo la asombrosa ministra de Sanidad, cuando ya pensaba en prohibir el uso del tabaco – ¿por ser también masculino?-. Si la culpa de la crisis ¿qué crisis? la tiene la masculinidad del PIB (Producto Interior Bruto) con sus tres palabras del género malhechor, es deducible que la peligrosidad del tabaco provenga también de su pernicioso género. La pasmosa ministra que nombra a quien le sale de los cojones (sic), de la misma manera prohíbe lo que le sale del mismo sitio; es decir, de unas gónadas inexistentes en las hembras, por muy ministras que sean.