El angioedema hereditario es una enfermedad rara que afecta a unas 800 personas en España y que es desconocida no solo por la opinión pública sino por los propios médicos, lo que hace que el tiempo medio en dar con el diagnóstico sea de más de diez años.
Los expertos en angioedema hereditario han apostado por el tratamiento temprano y por la autoadministración como terapias más adecuadas para abordar esta patología.
Los pacientes con angioedema hereditario han reclamado que en muchas ocasiones no tienen acceso a los tratamientos disponibles actualmente y siguen sufriendo ataques inflamatorios potencialmente mortales.
Los pacientes afectados por angioedema hereditario reclaman más acceso a los nuevos medicamentos para garantizar su autocuidado en caso de sufrir un ataque agudo en situaciones donde no puedan acceder a un médico.
La Comisión Europea acaba de aprobar la autoadministración de Firazyr para el tratamiento sintomático de las crisis agudas de angioedema hereditario en adultos. Se trata del primer tratamiento que se presenta como inyección subcutánea.
La revista The New England Journal of Medicine ha publicado los resultados de los últimos estudios de fase III en los que se demuestra la seguridad y eficacia de un medicamento para el tratamiento del angioedema hereditario.