Benedicto XVI ha pedido a la Iglesia que se comprometa "fuertemente" en la lucha contra "terribles flagelos como el sida, la malaria y la tuberculosis" y ha llamado a la conciliación para que "ninguna diferencia étnica o cultural, de raza, sexo o religión" sea "motivo de disputa".
Según el Anuario Pontificio 2009 el número de católicos aumentó sobre todo en Oceanía (4,7%), África (3%) y Asia (1,7%), mientras que en Europa se constata un ligero crecimiento del 0,8%.