El diestro peruano salió a hombros al final de la corrida de hoy de la feria de Fallas de Valencia, después de que un público predispuesto y un presidente generoso le concedieran tres orejas como excesivo premio a lo realizado con los dos toros de su lote.
Rita Barberá ha sido la gran ausente de la fiesta. La Unesco deberá decidir a finales de este año si las fiestas de las fallas merecen ser catalogadas como Patrimonio Cultural Inmaterial.
Una marea de turistas, falleros y niños ha tomado las calles de Valencia, que este domingo ha amanecido repleta de sátira e ingenio en sus monumentos "grandes" que ironizan sobre políticos, deportistas y banqueros y nutren su arte de crisis, recortes y corrupción.
La cremà de las fallas se ha cebado esta noche con las crisis -económica, social, financiera y política-, ha bautizado a Cristóbal Montoro como el nuevo gran malo de la película fallera y ha tenido dos salvamentos innovadores, el de una pequeña Virgen de los Desamparados y el de una gran diosa hindú.