Los toros de Parladé, enormes y pesados, apenas embistieron diez veces cada uno, muy poco. Seria actuación de Padilla muy respetado por el público. Fandiño tuvo su reencuentro con Las Ventas. Garrido quiso agradar.
Tres novilleros preparados y con recursos para poder a los toros pero la profundidad y transmisión que ha de poner el toro no existió ante la ausencia de bravura de los novillos salmantinos de La Ventana del Puerto que no permitieron el lucimiento; la excepción el tercero.