las potencias no alcanzan un acuerdo para el recorte de emisiones de co2
La conferencia contra el cambio climático organizada por las Naciones Unidas en la capital danesa afronta su fase decisiva. Tras meses en los que se la calificaba como el punto de inflexión histórico en la lucha contra los gases de efecto invernadero, lo cierto es que las buenas intenciones, enfocadas a rediseñar un modelo energético mundial con una menor dependencia de los combustibles fósiles, pueden quedar, una vez más, en papel mojado. Mientras que el logro de un acuerdo político o un tratado jurídicamente vinculante están prácticamente descartados, los pesos pesados de la cumbre o, lo que es lo mismo, las grandes potencias contaminantes han ido poco a poco enrocando sus posturas y la incertidumbre se cierne sobre las medidas que se puedan llegar a adoptar hasta el próximo día 18.