EL CHIVATO
Los políticos, a quienes sólo interesa el teatro cuando lo utilizan, si de izquierdas distinguiendo a sus gentes y, si de derechas, premiando también a las mismas gentes; esos que mandan ahora y detentan el poder sobre el teatro como amos de sus escenarios, han hurtado de las tablas a Blanca Portillo, una de nuestras buenas actrices, a quien premian con una canongía remunerada, enriquecedora del bagage artístico de Portillo pero distanciadora de los escenarios que, ya solo vislumbrará desde su despacho de directora del Festival de Teatro Clásico de Mérida.