El Real Madrid acabó salvando los muebles en la pista del Darussafaka, colista de la Euroliga, que reaccionó en el último cuarto y estuvo a punto de sorprender a un equipo español que, con su agónico triunfo, se sitúa a solo uno del líder Fenerbahce (82-86).
Un tanto de Braithwaite premió el orgullo de un Leganés al que despidió en pie y con ovación su afición tras el primer triunfo de su historia en Butarque ante el Real Madrid, que jugó sin tensión competitiva y con la ventaja de tres goles de la ida de los octavos de final de Copa del Rey en su cabeza.