Según S&P
Standard & Poor's considera que los mercados están tratando la deuda española como si tuviera un "rating implícito de doble B", lo que equivale a un grado especulativo o 'bono basura', según la directora general de ratings soberanos de la agencia, Myriam Fernández de Heredia. De esta manera justifica la agencia la fría reacción de los mercados al anuncio de una rebaja de dos escalones de la nota de España, que pasó a situarse el viernes en 'A' desde 'AA-'.