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COVID-19

Almeida y Ayuso luchan contra el coronavirus en Madrid ante la incompetencia del Gobierno

Almeida y Ayuso luchan contra el coronavirus en Madrid ante la incompetencia del Gobierno
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domingo 29 de marzo de 2020, 20:07h
La Comunidad de Madrid y la capital tomaron medidas antes de que Sánchez decretara el estado de alarma.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, han unido sus fuerzas para luchar contra el coronavirus en la región más castigada por la letal pandemia. Frente a la negligencia e incompetencia del Gobierno de Pedro Sánchez, ambos denunciaron el retraso del Ejecutivo en tomar las medidas adecuadas para frenar la expansión de la enfermedad y ambos han demostrado poner en marcha iniciativas con gran éxito. El mejor ejemplo es la construcción en tiempo récord del hospital de Ifema, el más grande de España, que cuenta con capacidad para 5.000 camas y que ya aloja a casi mil enfermos.

Antes de que el Gobierno central decretara el estado de alarma, el Ayuntamiento de Madrid ya implantó una serie de medidas para evitar las aglomeraciones y frenar así la expansión del coronavirus.

El pasado 10 de marzo, un día después de que la Comunidad de Madrid anunciase el cierre de guarderías, colegios, institutos y universidades, el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ordenó también el cierre de todos los centros culturales, polideportivos, teatros y bibliotecas municipales. En ese momento, el Ejecutivo de Pedro Sánchez sólo había suspendido la celebración de eventos que concentraran más de 1.000 asistentes, recomendó teletrabajar y desaconsejó los viajes innecesarios.
En un escenario de contención reforzado ante el virus, Martínez-Almeida señaló que aplicaría igualmente medidas extraordinarias para los trabajadores municipales e implementaría los mecanismos y protocolos oportunos en colectivos prioritarios como personas con patologías previas, embarazadas y empleados que tuvieran que conciliar.

Cuando la Comunidad de Madrid registraba 21 fallecidos por coronavirus y el número de contagiados ascendía hasta un total de 782, el alcalde ya recomendó que "por motivos de seguridad" la ciudadanía realizase sus trámites por un canal no presencial y flexibilizó los horarios para que los empleados no usaran el transporte público a la misma hora, reduciendo de este modo los flujos en hora punta.

Después, cuando Pedro Sánchez anunció el estado de alarma, Martínez-Almeida se esforzó por que las restricciones se cumpliesen escrupulosamente. Así, el sábado 14 de marzo, un día antes de que entrase en vigor el real decreto, la Policía Municipal de Madrid vigiló con drones su cumplimiento. Los drones, equipados con altavoces, instaron e instan todavía a los ciudadanos a recluirse en sus casas para evitar nuevos contagios de coronavirus.

Asimismo, en el primer día laborable en el que solo se podía salir a la calle para trabajar y comprar comida, medicamentos o artículos básicos, el Ayuntamiento permitía a los madrileños no pagar por aparcar en la zona del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) de la ciudad, y suspendía el servicio de bicicletas eléctricas de la capital Bicimad para que los ciudadanos puedan llegar a sus trabajos con mayor rapidez y seguridad y evitar el uso del transporte público.

Entre las muchas iniciativas llevadas a cabo, sobresale igualmente la disposición de autobuses gratuitos para el traslado de profesionales sanitarios y voluntarios al hospital que se ha instalado en Ifema. Un día antes de que este centro improvisado funcionase a pleno pulmón, Martínez-Almeida los puso en marcha siguiendo las recomendaciones de las autoridades competentes para evitar la propagación del COVID-19. De esta forma, se redujo el aforo máximo permitido del autobús, se incorporó una mampara en la zona del conductor y se siguieron las medidas especiales de limpieza y desinfección, entre otras precauciones.

Una de las decisiones más duras que ha tenido que tomar el Ayuntamiento ha sido la de convertir el Palacio de Hielo en una morgue. "Estas situaciones dramáticas requieren decisiones difíciles", llegó a reconocer Martínez-Almeida el día que llegaron los primeros coches fúnebres, el pasado martes.

Así, el Consistorio está luchando por adaptarse a cada escenario, que cambia por momentos. Madrid, con 17.166 cotagiados y 2.090 muertos hasta ahora, es la comunidad más afectada por la crisis del coronavirus en España y la curva aún no se ha doblado. Por ello, Martínez-Almeida no descarta añadir nuevas medidas, entre ellas, el posible cierre de la ciudad.

El regidor ya ha advertido en varias ocasiones de que será "firme" y "contundente" con todo aquel que incumpla el estado de alarma: "No va a haber medias tintas, todo aquel que no esté justificado el desplazamiento la Policía lo va a mandar a su domicilio y va a incoar expediente sancionador". De hecho, ya ha avisado de que multará a toda persona que se desplace a su lugar de trabajo sin un certificado de la empresa que lo justifique.

Desde la Comunidad de Madrid, la presidenta Isabel Díaz Ayuso también está dirigiendo todos sus esfuerzos a combatir el coronavirus. En su caso, está constantemente reclamando material sanitario para los profesionales que están luchando día a día contra la enfermedad. En este sentido, ya ha informado de que trasladará al Ministerio de Sanidad una orden judicial para proveer de material a los hospitales madrileños "de manera urgente".

No obstante, ante la espera, el Gobierno autonómico ya se sumó hace días a la compra de equipo sanitario en los mercados internacionales: "No nos vamos a quedar de brazos cruzados y vamos a seguir luchando contrarreloj para seguir creando unidades UCI y seguir trayendo esos test tan necesarios", dijo la presidenta.

Por otro lado, autorizó también un gasto de 23,8 millones de euros para la adquisición de respiradores mecánicos y otro tipo de material sanitario de alta tecnología con el objetivo de ofrecer atención urgente de los afectados por coronavirus. Además, ha renovado la prescripción de tratamientos crónicos en la receta electrónica.

Asimismo, desde el pasado jueves, la Sanidad madrileña estudia usar sangre de pacientes curados para tratar el coronavirus. Un ensayo clínico que sin embargo necesita todavía la aprobación de Sanidad.

Díaz Ayuso ha subrayado en una entrevista para el Financial Times que las tres vías para la correcta gestión de la crisis en la Comunidad de Madrid son un confinamiento rápido, la "veloz adquisición de recursos" contra el coronavirus y la "estrecha coordinación" entre el sector público y el privado. Este último punto se extiende, además, más allá de los servicios contra la pandemia.

En estos días, la presidenta regional ha convertido su cuenta de Twitter en la vía de agradecimiento público a empresas y entidades que han decidido donar dinero a la Sanidad madrileña o a contribuir de algún modo a paliar los efectos derivados del avance del virus. Primero fueron Rodilla y Telepizza con los menús escolares, y luego vinieron otras como Banco Santander, El Corte Inglés, Real Madrid, Viena Capellanes, Atlético de Madrid, Orange e, incluso, Cremades y Calvo Sotelo, una firma de abogados a los que da visibilidad en su red social para anunciar una aportación monetaria y cuya cuantía no ha trascendido.

Madrid quiere volver a latir y sus regidores animan cada día a seguir luchando. Martínez-Almeida es el más tenaz en ello al prometer todas las mañanas que va quedando menos: "Ya están cerca esos amaneceres increíbles desde el Templo de Debod, los tardeos en El Retiro o las noches que nunca duermen en la Gran Vía", asegura en uno de sus últimos tuits.

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