La versión reconocible del gigante argentino tomó forma en un primer acto extraordinario que impuso un 0-2 al descanso. El videoarbitraje negó al 'Millonario' la gesta, con polémica, en el 53, en el 79 y en el 97. Murió de pié el equipo de Gallardo y escapó, por muy poco, el Palmeiras. De camino a la final.
El 'Xeneize' debía ganar al equipo entrenado por Maradona y esperar un pinchazo del coloso ideado por Gallardo en Tucumán. Tévez se erigió en el héroe.
Un gol de Hurtado dio la victoria a los 'Xeneizes' -muy faltos de fútbol- en La Bombonera, pero el oficio del bloque entrenado por Gallardo prevaleció en el global.
El gol de Benedetto, al borde del descanso, premió a la mejor mentalidad de los 'Xeneizes', pero el 'Millonario' reaccionó con clase en la reanudación y decretó la prórroga. Los de rojo y blanco conquistaron su cuarto cetro continental con un cañonazo sensacional de Quintero. Por Diego García
Triunfó el modelo de repliegue y contragolpe brasileño, más eficaz. La fragilidad defensiva argentina patrocinó un resultado que obliga a dibujar un milagro al cuadro de Gallardo. Sin Carrascal, que se ganó la expulsión retratando la impotencia de su escuadrón.
Dos goles de 'Gabigol' entre el minuto 88 y el 93 remontaron el tanto de Santos Borrè y desataron el paroxismo en un desenlace épico. Dos errores desterraron a la victoria táctica de Gallardo en la primera hora. El cansancio abrió las puertas para el florecimiento tardío de la mejor ofensiva del continente. La mayor hinchada del planeta fútbol volvió a la tierra prometida.
Los dos colosos disputarán la gloria en el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores más increíble -en todos los sentidos-. Por Diego García