Según varias investigaciones internacionales, la explosión de estrellas masivas cercanas a nuestro Sistema Solar hace millones de años influyó en la fauna, la meteorología o el clima del planeta Tierra.
La formación de estrellas tiene lugar a nuestro alrededor. La Vía Láctea está envuelta en nubes de polvo y gas que podrían convertirse en la cuna de la próxima generación de estrellas. Gracias al observatorio espacial de la ESA, se puede observar el interior de las nubes y descubrir qué ocurre realmente.