Los paulistas se adelantaron dos veces: en el minuto seis y en la prórroga. Los cariocas sufrieron para disfrutar con su fútbol y cayeron. Un error garrafal de Andreas Pereira, decisivo.
El 'Verdao' consiguió apagar la paleta colorida de un Santos tímido. El juego duro gobernó, los porteros no actuaron y cuando el envite se dirigía a la prórroga, 'Rony' inventó un centro maravilloso para que Breno activara el paroxismo. La obra de Ferreira mutó en legendaria.
La versión reconocible del gigante argentino tomó forma en un primer acto extraordinario que impuso un 0-2 al descanso. El videoarbitraje negó al 'Millonario' la gesta, con polémica, en el 53, en el 79 y en el 97. Murió de pié el equipo de Gallardo y escapó, por muy poco, el Palmeiras. De camino a la final.
Triunfó el modelo de repliegue y contragolpe brasileño, más eficaz. La fragilidad defensiva argentina patrocinó un resultado que obliga a dibujar un milagro al cuadro de Gallardo. Sin Carrascal, que se ganó la expulsión retratando la impotencia de su escuadrón.
Dos goles de 'Gabigol' entre el minuto 88 y el 93 remontaron el tanto de Santos Borrè y desataron el paroxismo en un desenlace épico. Dos errores desterraron a la victoria táctica de Gallardo en la primera hora. El cansancio abrió las puertas para el florecimiento tardío de la mejor ofensiva del continente. La mayor hinchada del planeta fútbol volvió a la tierra prometida.
Los locales arrasaron, por intensidad y rapidez, tras entrar mejor en los dos tiempos. En la reanudación, Soteldo y Lucas Braga sentenciaron la goleada en seis minutos, castigando a un conjunto argentino impotente en ambas fases del juego. Marinho brilló por encima del resto y desencajó a Fabra, que acabó expulsado. Habrá final brasileña.
El planteamiento especulativo de Russo aguantó y casi no fabricó peligro. Los paulistas tampoco arriesgaron demasiado y les faltó precisión en tres cuartos de cancha. El videoarbitraje se tragó un más que posible penalti de Izquierdoz a Marinho.
Exhibición ofensiva de un sistema de Jorge Jesús que acomplejó a la especulación rival. El doblete de 'Gabigol' coronó el vendaval que sentenció, con hambre y fútbol, el billete a la final frente a River Plate.