Crítica
Hasta el próximo martes 28 de junio, el Teatro Real acoge la pieza más clásica del mundo del ballet, El Lago de los Cisnes, que ha traído a la capital a una de las compañías que lleva décadas representándolo dentro y fuera de su país. Se trata del Ballet del Teatro de Novosibirsk, compañía integrada por más de cien bailarines y una de las más reconocidas de Rusia, junto a la del Bolshoi de Moscú y el Mariinski de San Petersburgo.