crónica económica
Llega un fin de semana cansado después de tanto estrés informativo. No por los más de 20.000 muertos que se han producido en Japón, de los que apenas se ha hablado, sino por los hipotéticos muertos y enfermos por el desborde de la radiactividad desde la central Fukushima I. Donde la situación, por cierto, se está controlando.