Ya no discutimos cuándo se verá con claridad la recuperación sino cuándo tocaremos fondo, con la infundada esperanza de que será el año que viene. Lo peor de la crisis es el paro. Y lo peor del paro está por venir. Hasta los cinco millones de parados.
El desempleo sigue acumulándose y, lo que es peor, el empleo se está destruyendo. La Encuesta de Coyuntura Laboral que elabora trimestralmente el Ministerio de Trabajo con preguntas a 12.800 empresas recoge que los empresarios creen que seguirá destruyéndose empleo hasta junio de 2012.
Lo venimos contando con creciente insistencia. La vuelta a la recesión es una posibilidad cada vez más cercana. Dos informes conocidos este jueves y que insisten en las dificultades del crecimiento global han desatado el pánico en los mercados, y el Ibex ha cerrado un 4,7 por ciento más bajo que el miércoles. Y esto no ha terminado.
La drástica rebaja en la calificación de la deuda de Portugal por Moody’s, cuatro escalones hasta “bonos basura”, ha avivado el debate sobre las agencias de calificación.
El número de parados ha caído en 67.858 personas en junio hasta los 4.121.801 personas. A pesar de ello el número de afiliados a la Seguridad Social también ha bajado, ¿cómo se explica esa diferencia?
En el último año, los hogares españoles han aumentado su consumo y reducido el ahorro. Pero las últimas tendencias hacen pensar que vuelven a gastar menos.
De acuerdo con la institución multilateral, estamos en una fase distinta de la crisis de 2008, y más peligrosa de lo que fue al comienzo. No lo dice con estas palabras, pero de las de su presidente, Robert Zoellick, se desprende que estamos en el peor momento de la crisis económica. ¿Quién dijo brotes verdes?
podría significar una inminente rebaja del rating de la deuda
La agencia Moody's ha puesto este miércoles pone la calificación de la deuda de EE UU bajo revisión para una posible rebaja de la nota. El presidente de la Fed presenta sus opciones por si la desaceleración se agrava.
España llegó a construir 800.000 viviendas al año, lo que supone un exceso para una población que frisaba los 40 millones y con una serie histórica que recogía una media en los años anteriores de 300.000 viviendas anuales.