El chivato
Mientras el cine español pierde millones de espectadores cada año, el teatro sigue, en parecida proporción, su ritmo ascendente, a pesar del desproporcionado trato que recibe de quienes destinan las regalías gubernamentales a los fiascos cinematográficos. Sus actores, directores y guionistas –del cine- no se percatan de que, las películas de las que viven, a costa del dinero de todos, salvo raras excepciones, apenas gustan a nadie. No es casualidad que en los periodos socialistas sufridos (Felipe+ZP), las subvenciones al cine hayan superado en dos ocasiones a las recaudaciones obtenidas por taquilla.