murieron 154 personas
El 20 de agosto de 2008, 154 de los 172 ocupantes de un avión de Spanair murieron cuando el aparato, que cubría la ruta Madrid-Gran Canaria, se estrelló unos segundos después de iniciar el despegue en el aeropuerto madrileño de Barajas. La Comisión de Investigación de Accidentes (CIAIAC) concluyó que el siniestro se produjo porque la tripulación no había configurado bien el avión para el despegue tras una serie de fallos y omisiones, pero su informe fue cuestionado por la Asociación de Víctimas, el sindicato Sepla y el Colegio de Pilotos. En septiembre de 2012 la Audiencia Provincial de Madrid cerró la instrucción del accidente y atribuyó la responsabilidad a la actuación "errónea" de los pilotos, una decisión que fue recurrida al Tribunal Constitucional por la Asociación de Víctimas. Ésta es la cronología de los hechos más relevantes desde que se produjo el siniestro: